Disrupción*

// May 8th, 2009 // Posts

Este es un anglicismo que se refiere a la interrupción desordenada en un estado de normalidad.

Cuando pienso en comunicación en Internet me acuerdo de quinto básico cuando no estaban los profesores. Todos hablan, muchos en grupos definidos, pero hay una comunicación constante, la “música de fondo” que podemos escuchar en la sala de clases.  La normalidad de la comunicación pasa porque todos están estandarizados y nadie realiza un acto extraño, que llame la atención.

Pero siempre -en todo curso- está el cabro pillo que logra hacer algo. Usualmente a través de bromas o elementos que salen de la normalidad de una sala de clases, todos prestan atención tanto al hecho como al autor.

La comunicación en Internet está actualmente bajo estándares bastante definidos como medio:  Múltiples canales de comunicación, diversos nichos para sus productos, y masividad a bajo costo.  Lamentablemente, gran parte de esos esfuerzos se pierden porque Internet ( y sus redes sociales) no son el mensaje en sí. Hoy todas las empresas están en Facebook, se presentan en Twitter y sólo replican información que ya tienen en otros puntos. Tanta estandarización y equidad hace que a fin de cuentas, gran parte de esos mensajes se pierda o tenga una pésima recepción.

Aquí es donde viene la disrupción, el buscar formas originales y poco eclécticas de comunicación, pero cuyo contenido está definido y previamente estudiado para el fin que éste tendrá. La gente de Creatika hoy hizo eso en una de sus campañas, y logró traspasar su campaña al medio más consumido y leído por los chilenos (sí, LUN).

¿Y en política?

Personalmente, temo por un copypasteo de lo ya realizado por el equipo de Obama. La “disrupción” tiene como limitante,  que sólo es realizable una vez. Su repetición -como los chistes-  sólo hace que  pierdan la gracia. Y la innovación pasa por los detalles que podrán sazonar y agregar nuevo valor a los mensajes y a la forma de hacer campaña.

En Chile no hay “obamas”, puesto que su fenómeno es único e irrepetible. Y en materia de comunicación digital, lo que hoy tenemos -siguiendo con la analogía del curso- son niños aplicados siguiendo el “manual de uso” de un momento de genialidad de un tercero. Seguramente lo ejecutarán bien, pero no será original y llamativo como la primera vez. Esa es la tarea que hoy deben buscar los comandos de los presidenciables (así como entender los políticos): encontrar punto de genialidad para que no sean sólo niños aplicados, sino chicos disruptivos dentro de la sala de clases.

Leave a Reply