Sobre Qwerty
Todo debe mutar. Y este sitio no es la excepción. Desde que partimos con una buena amiga esta idea, quisimos centrarnos en tecnología, apuesta interesante pero sobreexplotada.
Tras una serie de vueltas, discusiones sobre la inmortalidad y virtualidad del cangrejo y otras yerbas (buenas y malas), deseamos que Qwerty siguiese vivo, pero mutando a un giro completamente distinto. Gracias a Pamela , pude transformar este sitio en un nuevo experimento que deseaba desarrollar: un menjurje con los principales servicios que utilizo, conjugando un espacio para mis notas mentales, mi cuenta en el sistema de microblogging (Twitter), mi sitio donde disfruto escuchar música(blip.fm) y esa mezcla rara que ofrece Tumblr para realizar entradas cortas de información dura que recibo gracias a la web.
Así que lo transformé en algo más que un blog como podrán ver. Es un lifestream de mis mensajes, conocimientos e ideas que disfruto de entregar (gratuitamente, ¡pero con atribución malandras!) a la web.
Tras esa breve intro, debo hacer un par de comentarios. Primero, este dominio no está a la venta. Segundo, todo lo que diga acá sólo representa mi visión sobre tales materias (puedo estar equivocado, como buen humano), y no tiene relación alguna con empresas o personas de ningún tipo (a menos que sea expreso en alguna nota de mi autoría).
Se agradecen los comentarios y si te animas, te invito a que seas parte del fetiche Facebookeano de Qwerty (sí, ese botón de Facebook que encontrarás casi al final de mi sitio y de este breve resumen).
Dando este pequeño giro de tuerca, los invito a pasar, mirar, y comentar.
¡Saludos!





