// March 27th, 2009 // Sin comentarios » // Posts
De partida, quisiera entregar un par de puntos sobre el título, cuya inspiración salió del nombre de la campaña realizada por el equipo de Piñera. Hazte joven hace alusión a lo que desarrollaré en los siguientes párrafos, y es mi visión personal sobre un tema que llama demasiado mi atención: Cómo los políticos “hablan” con los jóvenes.
“Hazte joven” parte por una premisa: el mensaje y las conductas de los políticos no logran captar la atención de los no inscritos. Es de dominio público que tanto Eduardo Frei como Sebastián Piñera están siendo apoyados por un staff de profesionales, quienes guían en el “sendero 2.0″ sus campañas presidenciales, generando estrategias comunicacionales digitales relativamente bien enfocadas (y con ciertos niveles de éxito, como lo mencioné en un post pasado).
¿Pero qué tan efectivas son?
En números duros, ¿sirve realmente una campaña digital? Aplicando la única herramienta relativamente fehaciente y de fácil acceso para determinar las edades de usuarios web en Chile (Facebook), el número de personas entre 18 y 35 años y definidas como “hombre” o “mujer”, obtenidas el 26 de marzo del 2009 a las 15:32 horas, es de 2.720.140 . Por otro lado, el reciente padrón electoral entregado por servel, arroja 1.255.539 personas bajo ese mismo rango etario. Esto representa el 15,48% de un total de 8.110.265 ciudadanos, según el actualpadrón electoral chileno.
A primera vista, no es un número menor. Si vemos el vaso “medio lleno”, se podría alcanzar a todos los posibles votantes de esa edad que estén inscritos. Ocupando los mismos patrones y definiendo como rango etario de 36 años o más años, tenemos a 784.300 personas inscritas en Facebook, un 9,67% del potencial padrón electoral total, lo que nos entrega una cifra relativamente tangible acerca del número de potenciales votantes en línea: 25,15% de los votantes podrían estar presentes en Internet. Más simple aún: Potencialmente, uno de cada cuatro votantes pueden ver los contenidos que los presidenciables lancen en Internet.
Frente a eso, las campañas digitales ya no son un tema precisamente “de moda”, sino más bien de constante aumento e interés en nuestro país.
Suena alentador para cualquier empresa de marketing y comunicación digital. Pero veamos el vaso “medio vacío”, y que tiene que ver directamente con el manejo de los políticos: sólo el 46,15% de los ciudadanos chilenos entre 18 y 35 años están votando.
¿ Hay una falta de compromiso generacional? ¿Ocurrió una saturación del tema político aquellos niños de la década de los 80s y principios de los 90s?
Personalmente, sepa moya. Sí me queda claro algo: los políticos no saben llegar a los más jóvenes. Los mensajes entregados por ellos -si bien pueden ser a veces llenos de significados- así como sus conductas, distan bastante de una masa poblacional cada vez mayor. No sólo hay disonancia entre mucho de los valores que los políticos plantean (como el aborto por ejemplo), sino también en actitudes y comentarios que ellos mismos caen. Un caso reciente de ello es ejemplificado por el diputado Juan Lobos.
Esto fue lo dicho por el ilustre parlamentario Juan Lobos (UDI) hace unos meses en la página de su partido:

… acá está lo que el mismo ilustre señaló el miércoles 25 de marzo del 2009 en EMOL:

Las conclusiones del ejemplo anterior se los dejo a cada uno.
Hazte joven
Sí, sería una seudocampaña dirigida a los políticos. Y debido a que me encuentro en el punto medio de la encuesta, me daré el lujo de hablar lo que sí me gustaría ver en los políticos:
- Reconocer los errores. Este punto va dirigido especialmente al Diputado Juan Lobos y a todos aquellos ilustres que con el tiempo, han caído en tales conductas. Dar a conocer las razones del cambio de postura frente a este tema es un elemento esencial a la hora de ser juzgado por la opinión pública. Sino, a primera vista sólo podemos ver un diputado que primero defendía a las farmaceuticas, y ahora alega porque la multa a una de las empresas la considera menor. ¿Qué pasó en ese cambio de postura?. El compadre sólo atino a seguir alegando, sin reconocer su error.
- Ofrecer disculpas frente a dichos a terceras personas. En el momento de mayor tensión, uno puede (y suele) incurrir en dichos que merman la credibilidad de terceros (no soy partidario de Girardi, pero creo que lo dicho por Lobos fue un maletazo gratuito). Es necesario que un político sepa afrontar con humildad y entregar la razón a terceros.
- Dejar de lado el criticismo y generar soluciones en equipo. Es súper fácil criticar. El problema es gestar ideas nuevas que sean de valor. Es necesario dejar de lado el ambiente hostil y los “palos” tangenciales o directos que disfrutan mandarse a través de los medios de comunicación, y empezar a trabajar en conjunto, inclusive con sus adversarios políticos para ofrecer a nuestro país una mejor calidad de vida. Total, en “teoría” realizan un servicio público, y debe importarles más que su trabajo esté bien realizado, antes que un conglomerado u otro sea electo.
- Haga su trabajo (y sea honesto, por favor). No importa si es gremialista, progresista, comunista o humanista. Sí importa que cumplan bien su trabajo, que no se escapen con las lucas, que no hagan “chanchullos” a escondidas para ser destapados posteriormente por algún medio de comunicación y ante todo, represente los valores de sus electores, no los suyos o los de su partido. No votamos sólo por su visión, sino por su representación de lo que la gente desea.
- Rejuvenecer a sus líderes. Carolina Tohá, Lily Pérez y los “lolos” de los noventa ya pasaron las cuatro décadas. Y ni hablar de los jefes de partido: casi sin excepción todos son “hijos de la dictadura”. Y ojo, no es malo que estén en tales cargos, pero su mensaje anacrónico deja bastante que desear, y hoy la política necesita un mayor dinamismo acorde a los tiempos actuales, no a “lords” que miren y hablen como si todavía estuviesen en sus trincheras políticas de los 70s y 80s.
Así que, haciéndole una vuelta de carnero a la campaña “Hazte grande” (generado por el equipo donde se encuentra el siempre estimado Pablo Matamoros), podríamos decirle a los políticos “Hazte joven”. A ver si de una vez por todas realmente logran reencantarnos con ese terreno que durante los últimos años varios nos hemos desencantado: la política.