// March 19th, 2009 // 14 comentarios » // Posts
Twitter es tan 2009. Así como Facebook lo fue el año pasado, esta pequeña herramienta de microblogging se ha ganado un espacio no menor en la web. Y ha tenido mutaciones notables, así como conductas que uno nunca habría podido esperar en otras herramientas.
De pájaro a búho
Si eres alguien que desconoce Twitter, te cuento que es un servicio de redes sociales y microblogging (sí, como un blog pero enano) que permite a sus usuarios enviar como leer las actualizaciones de un tamaño no mayor de 140 caracteres . La idea es ir amasando un número de “seguidores” (followers) y a su vez, sigamos a quienes nos interesa (following).
(Sí, tal como la serie “pokémon”)
Lo que en principio era una forma para decir “qué estás haciendo” (su slogan es “What are you doing“), twitter -gracias a la masa crítica de usuarios que ha conseguido en el último tiempo en conjunto con aplicaciones diseñadas para mejorar y potenciar la interfaz mediante tales buscadores, patrones de seguimiento de nuestros contactos, creación de “canales”, programas para nuestro computador, e integración con otros sitios y móviles por nombrar algunos- ha mutado a una serie de mecanismos comunicacionales inéditos. A casi tres años de su nacimiento, Twitter es utilizado de manera heteróclita, con fines tan disímiles como el seguimiento de conferencias para quienes no asistimos, discusión de tópicos entre usuarios, formación de comunidades, seguimiento de personas de “alto calibre” -como políticos, líderes de opinión y derivados-, hasta eventos solidarios. Todo este contenido bruto generado por usuarios entrega un potencial notable a la hora de solicitar y recopilar información, generando una inesperada “inteligencia de masas” a la hora de difundir y complementar información.
Esto ha levantado la ceja de más de una empresa (especialmente muchas, muchas webs de noticias), quienes han empezado a sumarse a la “onda Twitter”, creando cuentas para fomentar su comunicación corporativa con usuarios, dar a conocer su marca, y derivados. Otro giro bastante notorio lo marcó el actual Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien lo incluyó dentro de una estrategia comunicacional bastante potente y acertiva.
Desde entonces, su crecimiento ha sido fortísimo. Según Nielsen, entre el 2008 y el 2009 creció un 1.382% y Compete Inc. afirma que esta plataforma escaló del puesto 22 al tercer lugar de las redes sociales más utilizadas durante el mismo período.
Todo esto trajo sus consecuencias. Este boomno sólo generó el replanteamiento de la plataforma como un nicho de información para los políticos (lamentablemente ese grupo en Chile es bastante “lame” en materia comunicacional, pero eso es tema para otro post), sino que además un nicho interesante para el odiado spam, que también va creciendo de manera increíble, aunque no afecta de manera directa al usuario.
Los tipos de usuarios
Una de las cosas interesantes es ver las diversas posturas que los propios usuarios tienen sobre Twitter. Tirándome un piquero vivencial (tras un buen tiempo usando y entendiendo la dinámica de esta aplicación), me atrevería a decir que hay dos tipos de usuarios. Los tuiters personales y los tuiters corporativos. La principal diferencia entre ambos sólo pasa por el nivel de interacción que cada tipo de usuario genera. Mientras los primeros son más asiduos (por lo general) a contestar y algún tipo de comunicación con terceros , los tuiters corporativos son cuentas creadas para utilizarlo como una herramienta unidireccional de comunicación, y cuya interacción con terceros es mínima.
Cada usuario tiene diversas conductas, las que suelen entremezclarse -especialmente en los tuiters personales- entre ellas. Personalmente he visto cuatro (puedo fallar en este punto) los cuales son:
- Decir lo que uno está haciendo.
- Crear redes de contacto.
- Obtener información.
- Chatear.
La gran parte de los usuarios realiza más de una conducta en twitter, y esto depende mucho de la finalidad que cada usuario tenga. Comúnmente los neófitos (niubis), las empresas y los spammers sólo se dedican a contar lo que hacen (todavía no conozco empresas que utilicen patrones de búsqueda para ver niveles de satisfacción de usuarios con sus servicios, por dar un ejemplo). Políticos en general utilizan a sus asesores para captar lo que “la gallada“ piensa sobre ciertos tópicos, y lo utilizan para capturar in situ las percepciones de la población sobre un tópico en particular. En cambio, el “chateo” es usado en menor grado, y una conducta común entre quienes ya poseen un número de personas que siguen sus tuiteos y además, poseen una lista no menor de personas que a su vez siguen. Una pequeña encuesta realizada entre usuarios chilenos me dio estos resultados.
Sobre las finalidades, personalmente prefiero no lanzarme con esa parte, sino dejarlo abierto a ustedes. ¿Cuál es tu finalidad al usar twitter?
¡Espero sus comentarios!